sábado, 28 de febrero de 2009

Cuevas del cerro Autana


El cerro Autana tiene unas inmensas cuevas que lo traspasan. En esas cuevas vivía MARIPA-DEN. Era un ser de grandes alas menbranosas, muy parecido a los murciélagos, al igual que ellos también volaba durante la noche. Vivía en el Guaiquinima-tepui, donde había una cueva que se abre en la pared que hay en el flanco SO de la meseta. Los pemón lo flecharon, y se desplomó muerto sobre un río por donde ahora viven los indígenas Mañongong”. Se trata del Cearadactylus; media 4 m. de envergadura. Su fósil fue encontrado a medio día de vuelo del cerro Autana (Kellner y Campos, 2002).
Las mandíbulas del Cearadactylus se expandían en el extremo (como las del moderno cocodrilo gavial) y varios dientes grandes sobresalían alrededor de los bordes de la boca. Estos dientes quedaban encastrados entre sí cuando el animal cerraba la boca, formando una eficaz trampa para los animales que luego masticaba con los numerosos dientes cónicos que erizaban sus maxilares.